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PEDRO CALDERON DE LA BARCA. SONETOS. POEMAS ESCOGIDOS. POESIA ESPAÑOLA. OBRAS Y BIOGRAFIA.

Pedro Calderón de la Barca

Este mes hemos escogido Sonetos, unos versos seleccionados del poeta Calderón de la Barca, insigne autor español del Siglo de Oro.

 

Sonetos  de Pedro Calderón de la Barca

1

A las flores

Éstas que fueron pompa y alegría
despertando al albor de la mañana,
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría.

Este matiz que al cielo desafía,
Iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se emprende en término de un día!

A florecer las rosas madrugaron,
y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.

Tales los hombres sus fortunas vieron:
en un día nacieron y espiraron;
que pasados los siglos, horas fueron.

2

A las estrellas

Esos rasgos de luz, esas centellas
que cobran con amagos superiores
alimentos del sol en resplandores,
aquello viven, si se duelen dellas.

Flores nocturnas son; aunque tan bellas,
efímeras padecen sus ardores;
pues si un día es el siglo de las flores,
una noche es la edad de las estrellas.

De esa, pues, primavera fugitiva,
ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere;
registro es nuestro, o muera el sol o viva.

¿Qué duración habrá que el hombre espere,
o qué mudanza habrá que no reciba
de astro que cada noche nace y muere.

4

A un altar de Santa Teresa

La que ves en piedad, en llama, en vuelo,
ara en el suelo, al sol pira, al viento ave,
Argos de estrellas, imitada nave,
nubes vence, aire rompe y toca al cielo.

Esta pues que la cumbre del Carmelo
mira fiel, mansa ocupa y surca grave,
con muda admiración muestra süave
casto amor, justa fe, piadoso celo.

¡Oh militante iglesia, más segura
pisa tierra, aire enciende, mar navega,
y a más pilotos tu gobierno fía!

Triunfa eterna, está firme, vive pura;
que ya en el golfo que te ves se anega
culpa infiel, torpe error, ciega herejía.

5

A San Isidro

Los campos de Madrid, Isidro santo,
emulación divina son del cielo,
pues humildes los ángeles su suelo
tanto celebran y veneran tanto.

Celestes labradores, en cuanto
son amorosa voz, con santo celo
vos enviáis en angélico consuelo
dulce oración, que fertiliza el llanto.

Dichoso agricultor, en quien se encierra
cosecha de tan fértiles despojos,
que divino y humano os da tributo,

no receléis el fruto de la tierra,
pues cogerán del cielo vuestros ojos,
sembrando aquí sus lágrimas, el fruto.

 

PEDRO CALDERON DE LA BARCA.

 

>> Para leer la biografía de Pedro Calderón de la Barca acceder a otra entrada de este mismo blog, pinchado aquí <<

 

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PEDRO CALDERON DE LA BARCA. LA VIDA ES SUEÑO: FRAGMENTOS ESCOGIDOS. BIOGRAFIA Y OBRAS.

Pedro Calderón de la Barca

Poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, conocido universalmente por su obra La vida es sueño.

LA VIDA ES SUEÑO. CALDERON DE LA BARCA.

CALDERON DE LA BARCA.

A continuación podéis leer unos fragmentos escogidos de su obra más famosa.

La vida es sueño es una obra de teatro de Pedro Calderón de la Barca. El tema central es la libertad frente al destino.

LA VIDA ES SUEÑO. PEDRO CALDERON DE LA BARCA.

LA VIDA ES SUEÑO – JORNADA III – ESCENA XIX

SEGISMUNDO

Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

LA VIDA ES SUEÑO. PEDRO CALDERON DE LA BARCA.

De “la vida es sueÑo”

Sueña el rey que es rey, y vive        
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe        
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!        
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?        

Sueña el rico en su riqueza,        
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;        
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,        
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.        

Yo sueño que estoy aquí        
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.        
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,        
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.  

LA VIDA ES SUEÑO. PEDRO CALDERON DE LA BARCA.

Pedro Calderón de la Barca. Biografía:

Nació en Madridel 17 de enero de 1600 y murió también en Madrid el 25 de mayo de 168.

Fue un militar, escritor, poeta y dramaturgo barroco español del Siglo de Oro.

Su padre, Diego, era secretario del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda y se casó con Ana María de Henao, de una noble familia alemana. Pedro fue el tercero de los cinco hijos que el matrimonio tuvo y era, por lo tanto, de origen montañés e hidalgo.

Empezó a ir al colegio en 1605 en Valladolid, porque allí estaba la Corte.

Como destacó en los estudios, el padre, de carácter autoritario, decidió destinarlo a ocupar una capellanía que estaba reservada por la abuela a alguien de la familia que fuese sacerdote. Con ese propósito pasó al Colegio Imperial de los jesuitas de Madrid en 1608. Allí permaneció hasta 1613 estudiando gramática, latín, griego, y teología.

Cuando llevaba dos años estudiando en Madrid, falleció su madre, en 1610, y su padre casó en segundas nupcias; este hecho le unió especialmente a sus hermanos José y Diego frente a su padre. Continuó en la universidad de Alcalá, donde estudió lógica y retórica.

En 1615, al fallecer su padre, pasó a la Universidad de Salamanca, donde se graduó de bachiller en derecho canónico y civil, sin llegar a ordenarse como hubiera sido deseo del padre.

PEDRO CALDERON DE LA BARCA. BIOGRAFIA.

Decidió abandonar los estudios religiosos por la carrera militar y llevó una vida algo revuelta de pendencias y juego; también tuvo problemas en el ámbito familiar, pues el testamento paterno obligaba al dramaturgo y a sus hermanos a pleitear con su madrastra y a vender el cargo de su padre para pagar gastos.

Entró al servicio del duque de Frías, con el que viajó por Flandes y el norte de Italia entre 1623 y 1625.

Entre 1623 y 1625 participó en varias campañas bélicas y en 1625 marchó como soldado al servicio del Condestable de Castilla.

Su primera comedia conocida, Amor, honor y poder, fue estrenada en Madrid con motivo de la visita de Carlos, príncipe de Gales, en 1623.

Desde 1625, proveyó a la Corte de un extenso repertorio dramático.

CALDERON DE LA BARCA. BIOGRAFIA Y OBRAS.

En 1629 escribe El príncipe constante, al igual que La dama duende, su primer gran éxito. Con estas y otras comedias fue ganándose el aprecio del rey Felipe IV, que empezó a hacerle encargos para los teatros de la Corte, ya fuera el salón dorado del desaparecido Alcázar o el recién inaugurado Coliseo del Palacio del Buen Retiro, para cuya primera función escribió en 1634 El nuevo Palacio del Retiro.

Se ganó el aprecio del público en general en la década de los treinta con sus piezas para los corrales de comedias madrileños de la Cruz y del Príncipe.

En 1635 se le nombró director del Coliseo del Buen Retiro y escribió El mayor encanto, el amor, entre otros muchos y muy refinados espectáculos dramáticos, para los cuales contó con la colaboración de hábiles escenógrafos italianos como Cosme Lotti o Baccio del Bianco y expertos músicos para las primeras zarzuelas que se escribieron, como Juan Hidalgo.

PEDRO CALDERON DE LA BARCA

En 1636 el Rey le nombra caballero de la Orden de Santiago y su amigo y discípulo Vera Tassis publica la Primera parte de sus comedias; al año siguiente la segunda, hasta las nueve que llegó a imprimir, si bien se conservan tres más impresas por otros editores menos cuidadosos; en 1677 aparecerá, además, la primera parte de sus autos sacramentales.

Se distinguió como soldado al servicio del Duque del Infantado durante el sitio de Fuenterrabía (1638), y en la guerra de secesión de Cataluña (1640).

Por entonces se amplía el Palacio del Retiro y se construye un gran estanque de agua en cuya isla central estrenará en 1640 Certamen de amor y celos.

Pero, herido durante el sitio de Lérida, obtuvo la licencia absoluta en 1642 y una pensión vitalicia. Estrena sus obras más ambiciosas, las que requieren música (zarzuelas) y más escenografía.

PEDRO CALDERON DE LA BARCA.

Calderón es por entonces un discreto pero activo cortesano y llega a convertirse en un personaje respetado e influyente, modelo para una generación entera de nuevos dramaturgos e incluso para talentos tan grandes como los de Agustín Moreto y Francisco Rojas Zorrilla, sus más importantes discípulos.

A mediados de los cuarenta el dramaturgo se sumió en una cierta crisis. Hacia 1646 nace su hijo natural, Pedro José, y Calderón ha de replantearse su vida.

Sale de esta crisis interior y exterior al reabrirse los teatros en 1649 y al convertirse durante unos años en secretario del Duque de Alba; además, ingresa en los terciarios (Tercera orden de San Francisco) en 1650 y se ordena sacerdote en 1651. Poco después (1653), obtuvo la capellanía que su padre tanto ansiaba para la familia, la de los Reyes Nuevos de Toledo, y, aunque siguió escribiendo comedias y entremeses, desde entonces dio prioridad a la composición de autos sacramentales.

Monumento_a_Calderón_de_la_Barca_(Madrid)

MONUMENTO A CALDERON DE LA BARCA EN MADRID.

Siguió componiendo espectáculos para los reyes en el Palacio del Buen Retiro y para la fiesta teológica del Corpus, pero se decanta por los temas mitológicos, huyendo así su fantasía de una realidad tan áspera como la que demuestra la firma de la Paz de los Pirineos en 1659. Entonces ya era el dramaturgo más celebrado de la corte y todavía en 1663 el rey siguió distinguiéndole al designarle como su capellán de honor, hecho que le obligó a trasladar definitivamente su residencia a Madrid; la muerte del monarca en 1665 marcó un cierto declive en el ritmo de su producción dramática; se le nombra sin embargo capellán mayor de Carlos II en 1666.

Al final de su vida sufrió algunas estrecheces económicas, pero con motivo del Carnaval de 1680 compondrá su última comedia, Hado y divisa de Leónido y Marfisa; falleció el 25 de mayo de 1681, dejando a medio terminar los autos sacramentales encargados para ese año; su entierro fue austero y poco ostentoso, como deseaba en su testamento.

CALDERON DE LA BARCA. BIOGRAFIA Y OBRAS.

CALDERON DE LA BARCA.

Escuela de español. Cursos de Español en Madrid.

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